La teoría electromagnética es la ciencia que trata de relacionar la teoría de circuitos, con los campos eléctrico y magnéticos. Tanto el campo eléctrico como el magnético son formas de almacenamiento de energía en el espacio y tanto uno como otro son creados por medio de circuitos. En estos circuitos intervienen conceptos conocidos como la corriente, la tensión, la capacidad y la inductancia. Pero al tratarse de carga y movimiento de partículas en el espacio, intervienen además otras nociones geométricas como la superficie, el volumen o la distancia.
Es lamentable que los campos no sean visibles, ya que aunque pueda parecer lo contrario, los circuitos que diseñamos están íntimamente relacionados con los mismos. Cada diferencia de potencial entre dos puntos, crea un campo eléctrico en su espacio circundante, influido además por la geometría de las zonas donde se encuentra ese potencial. Y taxativamente podemos afirmar, que no puede existir diferencia de potencial sin campo eléctrico. Algo parecido ocurre con los campos magnéticos, los cuales son creados por las corrientes y también almacenan energía en el espacio.
El concepto de espacio, no siempre se refiere al aire. El campo eléctrico, la mayoría de ocasiones está ubicado en un material aislante denominado dieléctrico y el campo magnético lo hace en materiales con propiedades conductoras del flujo magnético, llamados núcleos. Los dieléctricos tienen un grado de permitividad que determina la cantidad de líneas de campo eléctrico que son capaces de dejar pasar y los núcleos magnéticos poseen una cualidad llamada permeabilidad que indica cuan capaces son de evitar la fuga de líneas de campo magnético.


